miércoles, 27 de enero de 2016

Y SALADA

Y SALADA

El violonchelo está frente a la playa
en su tarea de acompasar
tiempo y olas.

Anclada en la arena
de este lado del mundo,
observo cómo la gaviota
con su vuelo
interrumpe su cadencia,
para dejar paso
a los sueños que osaron
subir más arriba.

Suenan los coros rusos.
Llenan con sus voces
tu lejanía.
La rompen y me invitan
a entrar en el agua,
para conocer contigo
de nuestro abandono,
cuando leída la propuesta de tu verso,
pienso en el modo
de corromper el cuerpo,
expuesto al cálido aliento
del último rayo de sol.

Me gustan las palabras que trae el viento

Isabel Mendieta Rodríguez
Derechos Registrados


Imagen: Víctor Bauer