viernes, 22 de enero de 2016

NOCTURNO



Nocturno

Te busco en el acantilado como poeta maldito... y despechado. 
Miro hacia abajo y sé que no tengo perdón... ni derecho a enfado.
Canto el dolor de los abandonados y asumo la desgracia.
Yo abandoné el cielo de mis hijos en mi corazón borracho.
Soy hijo... de la bruma. © Adsuara Guillermo Gil

¿A qué esperas?,
alza tu vuelo.
Despójate de la camisa rasa
que brilla en los reflejos del agua.
Es día de bruma, si
y de luna llena.
Todo funciona,
si me soplas el secreto del ciclo
por el que damos vueltas

Isabel Mendieta Rodríguez 
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