lunes, 29 de febrero de 2016

PASARELA


PASARELA

Estoy cada vez más cerca de la línea
Al final de la pasarela 
aprecio la grandeza de este abismo al que me retiro,
alejada del mundo de los hombres 
que hacen lo que quieren con sus alas.
Cuando el invierno se derrita,
aflorarán los pedruscos en el páramo 
con sus dibujos de piratas.
Las cascadas partirán 
hacia otra comarca de igual derecho,
y entonces publicaré mi nombre sin alias,
despedazado el rubor, 
el pudor y el recato 
en la cárcel femenina del cuerpo que nos privó de vida.

Isabel Mendieta Rodríguez
Derechos Registrados

Imagen: Francisco García Gómez de Mercado 


domingo, 7 de febrero de 2016

CÓMPLICES


Traes la nieve profunda
que traga las botas que no calzo.
A lo lejos las cigüeñas nos miran
como cuando nos atrevimos a jugar.
Son cómplices de este silencio
que en frío compartimos 
alrededor de la cruz de piedra en la plaza.
Mientras, me quito la mochila 
pues la ventisca se ha apoderado del baile
en el que un fantasma azul 
nos devuelve los besos.
Desgarran la piel cortada 
al tiempo que las campanas tañen allá en la torre
© Isabel Mendieta Rodríguez

Fría o pájaro de hielo.
Navaja a punto de esquilar.
Telaraña insomne.
Impronunciable estar.
Catarata de abismos.
Yo soy la rueca
con que se hila tu destino
y la tijera con que se corta.
Soy tu casa, tu felicidad y tu desdicha.
Soy... la parte que te toca. © Adsuara Guillermo Gil


Isabel Mendieta Rodríguez
Derechos Registrados

domingo, 31 de enero de 2016

AL OÍDO


Cualquier lugar será maravilloso para mi.
Llegar y sonreír...  llegar y sonreír...
llegar y sonreír.
Y en cada oído decir: 
oh ven... ven amor mío si. 
© Adsuara Guillermo Gil

Seguro, si nos lanzamos con un gospel.
Tan solo vestidos con bandas 
de colores chillón,
para que le griten a la noche 
aquí estamos, tú y yo
© Isabel Mendieta Rodríguez
Imagen en la red

miércoles, 27 de enero de 2016

Y SALADA

Y SALADA

El violonchelo está frente a la playa
en su tarea de acompasar
tiempo y olas.

Anclada en la arena
de este lado del mundo,
observo cómo la gaviota
con su vuelo
interrumpe su cadencia,
para dejar paso
a los sueños que osaron
subir más arriba.

Suenan los coros rusos.
Llenan con sus voces
tu lejanía.
La rompen y me invitan
a entrar en el agua,
para conocer contigo
de nuestro abandono,
cuando leída la propuesta de tu verso,
pienso en el modo
de corromper el cuerpo,
expuesto al cálido aliento
del último rayo de sol.

Me gustan las palabras que trae el viento

Isabel Mendieta Rodríguez
Derechos Registrados


Imagen: Víctor Bauer

viernes, 22 de enero de 2016

NOCTURNO



Nocturno

Te busco en el acantilado como poeta maldito... y despechado. 
Miro hacia abajo y sé que no tengo perdón... ni derecho a enfado.
Canto el dolor de los abandonados y asumo la desgracia.
Yo abandoné el cielo de mis hijos en mi corazón borracho.
Soy hijo... de la bruma. © Adsuara Guillermo Gil

¿A qué esperas?,
alza tu vuelo.
Despójate de la camisa rasa
que brilla en los reflejos del agua.
Es día de bruma, si
y de luna llena.
Todo funciona,
si me soplas el secreto del ciclo
por el que damos vueltas

Isabel Mendieta Rodríguez 
Derechos Registrados 
Imagen en la red

viernes, 15 de enero de 2016

SONRISA AZUL


A MONICA IVULICH

No se me había ocurrido escribirte antes
pero al igual que las gaviotas 
sortean las cenizas suspendidas en el aire, 
el camino serpentea sobre el mar.
El reloj a menos cuarto 
nos prepara las uvas de los propósitos 
y la poción de la luna azul
se cuece en la marmita sin tiempo.

Autores de nuestro presente 
somos noticia como desafío lo es 
el día al que despertamos

Una escapada será nuestro principio aliado 
Compartamos el almíbar de la fruta 
mientras sale el sol

Isabel Mendieta Rodríguez
Derechos Registrados


lunes, 11 de enero de 2016

A ANTONIO GAMONEDA

A Antonio Gamoneda

Vengo del país de la ceniza y los espejos. Andar es mi destino, arrojarme desde un quintanal, arrobarme en tus cerezas, cubrirme por la nieve del olvido.
No escucho nada cuando ha venido el mar a mi causa, y nos hemos entretenido bajo la luz.___________ Adsuara Guillermo Gil

Ahora todo encaja.
El zapato de cristal se alza 
en la cresta de esta ola 
que surge del pozo de la sospecha.
Recorre los pueblos sin bando
con alguna vibración en la memoria.
Las provocadoras manos,
el sabor de las fresas,
tus pies antes del hielo
cuando caminan las aguas
que aún sabemos exprimir
con la palabra  

Isabel Mendieta Rodríguez
Derechos Registrados

Imagen en la red